
Fitness
La actividad física transforma desde adentro. Aquí, una miniguía para que elijas la disciplina que mejor va con vos y comiences a entrenar ¡ya!
Moverse es conectar con una energía que transforma: te despierta, te eleva y te hace sentir bien en tu propia piel. Y el ejercicio se convierte en un aliado, no solo por lo que se ve desde afuera, sino por todo lo que transforma en el interior: fortalece huesos, protege el corazón, mejora la postura y nos oxigena.
Y hay un plus que no se nota a simple vista, pero se siente: activa las endorfinas y mejora el ánimo, el descanso se vuelve más profundo y la mente, liviana.
“Lo ideal es moverse por lo menos 30 minutos por día. No necesariamente con ejercicios intensos: basta con caminatas simples para evitar el sedentarismo que tanto daño hace a la salud”, sostiene la licenciada Malena Casasola, especialista en Psicología Deportiva de DIM Centros de Salud.
En esta guía, proponemos distintas disciplinas para elegir (o combinar) según tus gustos y objetivos y, más que nada, sostenerlas en el tiempo. Elegí entre estas diez propuestas la que mejor te inspire a brillar desde adentro.
De qué se trata: combina rutinas cortas de esfuerzo máximo con pausas activas o de descanso. Cómo trabaja: eleva el metabolismo y quema grasas -incluso algunas horas después del entrenamiento-, mediante un proceso llamado afterburn. Indicada para: quienes tienen poco tiempo y buscan resultados rápidos. No recomendada para: personas con problemas cardíacos o respiratorios sin control médico. Frecuencia ideal: 2 a 3 veces por semana (15-30 minutos por sesión). Beneficios: quema grasa, mejora la resistencia y tonifica en menos tiempo.
De qué se trata: ejercicios con mancuernas, barras, máquinas o peso corporal. Cómo trabaja: estimula los músculos para que crezcan y se fortalezcan. Indicada para: todas las edades, en especial si el objetivo es tonificar o ganar masa muscular. No recomendada para: personas con lesiones musculares sin rehabilitación. Frecuencia ideal: 2 a 4 veces por semana. Beneficios: aumenta la musculatura, fortalece los huesos, mejora la postura y activa el metabolismo.
De qué se trata: actividad inspirada en ballet, Pilates y yoga, usa la clásica barra como soporte. Cómo trabaja: tonifica con movimientos pequeños y controlados, trabajando en los músculos profundos. Indicada para: tonificar suavemente y elongar. No recomendada para: lesiones de rodilla o cadera. Frecuencia ideal: 2 a 3 veces por semana. Beneficios: mejora la elasticidad muscular, la postura y la fuerza de glúteos, piernas y abdomen.
De qué se trata: secuencia fluida de posturas de yoga enlazadas con la respiración. Cómo trabaja: fortalece, estira y relaja al mismo tiempo, mejorando el control respiratorio. Indicada para: todas las edades. Ideal para reducir el estrés y ganar movilidad y agilidad. No recomendada para: quienes sufren presión arterial y de problemas de espalda, hombros y muñecas. Frecuencia ideal: 2 a 4 veces por semana. Beneficios: aumenta la flexibilidad, fuerza y equilibrio. Aporta calma mental y energía.

De qué se trata: entrenamiento de alta intensidad que combina pesas, ejercicios de gimnasia, calistenia y cardio. Cómo trabaja: potencia fuerza, resistencia y velocidad en circuitos desafiantes. Indicada para: personas con una base física sólida que practiquen deporte. No recomendada para: principiantes o personas con cardiopatías no controlados. Frecuencia ideal: 2 a 3 veces por semana. Beneficios: mejora la potencia, quema grasa y aumenta rápidamente la fuerza y la masa muscular.
De qué se trata: ejercicios que imitan movimientos cotidianos, usando el propio peso del cuerpo, bandas elásticas, pelotas y mancuernas. Cómo trabaja: mejora fuerza, resistencia, flexibilidad, equilibrio y coordinación. Indicada para: todos los niveles, porque se adapta a distintas edades y condiciones físicas. No recomendada para: quienes padezcan lesiones articulares agudas sin supervisión. Frecuencia ideal: 2 a 4 veces por semana. Beneficios: aumenta la fuerza, el equilibrio, la flexibilidad y la coordinación, facilitando las actividades físicas diarias y previniendo lesiones.
De qué se trata: combina fuerza, flexibilidad y control postural. Se practica en el suelo (Mat) con el propio peso corporal o sobre una plataforma (Reformer) que ofrece resistencia a través de resortes y poleas. Cómo trabaja: activa el core, fortalece los músculos profundos y mejora la alineación. Indicada para: todas las edades, ya que es de bajo impacto. Ideal para postura, equilibrio y coordinación. No recomendada en: osteoporosis y dolores lumbares. Frecuencia ideal: 2 a 3 veces por semana. Beneficios: fortalece abdomen y espalda, mejora la resistencia muscular, la flexibilidad y el equilibrio.
De qué se trata: entrenamiento que combina ejercicios de tonificación y cardio utilizando columpios o telas aéreas. Cómo trabaja: fortalece el cuerpo con el propio peso, mejora la resistencia y aumenta la flexibilidad. Indicada para: personas que buscan un entrenamiento desafiante, dinámico y diferente. No recomendada para: quienes padecen de vértigo intenso o sufren problemas de columna. Frecuencia ideal: 2 a 3 veces por semana. Beneficios: mejora fuerza, postura, coordinación, agilidad y reflejos. Brinda una experiencia divertida y motivadora.
De qué se trata: pedaleo en bicicleta fija, al ritmo de la música y con intensidad variable. Cómo trabaja: entrena cardio y piernas en sesiones dinámicas. Indicada para: quienes buscan un entrenamiento intenso, dinámico y motivador. No recomendada para: personas con lesiones de rodilla o de cadera no tratadas. Frecuencia ideal: 2 a 4 veces por semana. Beneficios: tonifica el tren inferior, mejora la capacidad aeróbica y pulmonar, ayuda a quemar calorías, libera el estrés y ejercita sin sobrecargar las articulaciones.
De qué se trata: son ejercicios suaves y controlados sobre pelotas de gran tamaño. Cómo trabaja: fortalece músculos profundos, mejora la movilidad y libera tensiones. Indicada para: rehabilitación, embarazadas y quienes buscan trabajo corporal sin impacto. No recomendada para: sin contraindicaciones (salvo que se requiera un entrenamiento de alta intensidad). Frecuencia ideal: 1 a 3 veces por semana. Beneficios: mejora postura, flexibilidad y coordinación. Alivia dolores de espalda y pélvicos. Favorece la relajación y proporciona agilidad.