
Antiage
Un nuevo paradigma en medicina estética reivindica la tan denostada cirugía plástica.
En el ámbito de la estética médica, una nueva premisa gana terreno: la flacidez solo se resuelve con cirugía. Lejos de soluciones rápidas o tratamientos temporales, los procedimientos quirúrgicos son, hoy por hoy, la única alternativa efectiva para tratar la flacidez, tanto facial como corporal.
Según el Dr. Gustavo Pedro, especialista en cirugía plástica, estética y reparadora (MN 78183) el nuevo paradigma de la cirugía plástica moderna vuelve a ser el lifting. "En el rostro, por ejemplo, sigue siendo la herramienta por excelencia porque los rellenos no corrigen la caída de los tejidos: solo aportan volumen, y con el tiempo esos volúmenes caen y generan complicaciones", explica.
En vez de recurrir a ese tipo de tratamientos, el cirujano plástico recomienda otras técnicas como lifting facial, aparatología específica (láser, Morpheus y otras tecnologías, por ejemplo), o en algunos casos, bioestimuladores no voluminizantes (como ciertos tipos de ácido hialurónico).
En otras zonas del cuerpo, como las mamas o el abdomen, el abordaje es similar. La caída mamaria no se corrige con hilos tensores ni tratamientos estéticos: requiere cirugía, ya sea con prótesis o sin ellas, mediante una mastopexia o una reducción mamaria. Lo mismo ocurre en el abdomen, donde la única solución efectiva es la abdominoplastia, eventualmente combinada con lipoescultura, ya sea láser.

El uso excesivo de rellenos también está en revisión. "He optado por dejar de utilizarlos debido a las secuelas que generan a largo plazo. Durante las intervenciones estoy encontrando restos de rellenos calcificados o gelificados que complican la cirugía: afectan al nervio facial, provocan fibromas y granulomas. Hoy incluso existe una nueva especialidad quirúrgica: la extracción de rellenos faciales", dice el médico.
Mirando al futuro, el rol del cirujano plástico también se transforma. Hoy se trabaja en equipos interdisciplinarios -que incluyen especialidades como hematología, endocrinología, cirugía vascular y fisioterapia-, y se incorporan avances en bioingeniería (porque hoy por hoy están en rigurosa investigación nuevas sustancias y células que podrían convertirse en los rellenos del futuro).
La salud mental también entra en escena. "Evalúo el estado emocional del paciente antes de una cirugía, ya que esto puede prevenir complicaciones y mejorar los resultados. En algunos casos, incluyo psicólogos y psiquiatras como parte de un enfoque humanizado y consciente, ya que la cirugía plástica responsable no solo transforma cuerpos: acompaña procesos, escucha historias y entiende a la persona en su totalidad”, afirma el Dr. Pedro.
La cirugía plástica del presente combina técnica, ciencia y empatía. Así se construye un nuevo paradigma en el universo estético.