
El regreso
Luego de una larga temporada en donde las uñas larguísimas inundaron las redes, llega el momento de volver a lo natural. Tonos neutros, acabados glossy y detalles sutiles.
Es un hecho: las uñas cortas regresan como tendencia y se consolidan por su practicidad, estética minimalista y facilidad de mantenimiento. Digamos todo: más allá del nail art y las garras que han tenido muchas adeptas, no hay nada más sofisticado y elegante que lucir uñas naturales y delicadas.


En los últimos meses un cambio de hábitos dentro de los salones se hizo realidad: una vez descubierta la comodidad y la versatilidad de este estilo de uñas ya nadie quiere volver atrás.


Es algo más que una simple presencia estética. Las tendencias de belleza son termómetros sociológicos: indican qué se lleva, cómo se siente una sociedad en ese momento concreto y representan pequeñas decisiones que ofrecen bienestar y una sensación de estabilidad.

Este tipo de tendencia, refuerza la idea de una manicura mucho menos exigente, posible de mantener en casa y la idea de poder ir restándole tiempo a los rituales de belleza eternos que demandan tiempo y dinero.


En cuanto a estética, las propuestas se mueven entre tonos clásicos y apuestas discretas: granates y rojos intensos conviven con blancos, nudes y verdes esmeralda; los acabados glossy, las jelly nails (con su efecto jugoso) y las versiones minimalistas de la francesa son recursos frecuentes.

Desde el cuidado, profesionales recomiendan mantener la cutícula y usar aceite a diario. Usar cremas es un recurso fácil para mantener humectadas no solo las manos sino también las uñas.

El universo de productos parece infinito. Pero basta con usar lo que tengamos al alcance de la mano: aceite de almendras o hierbas y no olvidar que al retirar la cutícula, siempre se debe dejar un poco para que puedan cumplir su función de protección (que no entre agua o bacterias que provoquen hongos, por ejemplo)

La combinación de practicidad y pulcritud seduce tanto a quienes buscan comodidad para el día a día (hacer deporte, tareas domésticas o gestos cotidianos sin riesgo de rotura) como a quienes prefieren una estética elegante en eventos.

La salud está en primer plano. Recordemos que todo lo que sea artificial y se agregue al cuerpo con regularidad, a la larga puede producir un efecto no deseado. Aplaudimos esta tendencia que celebra lo natural y deja a la vista toda su belleza.
