El creador de las melenas virales más deseadas

El creador de las melenas virales más deseadas

Max Jara

A fuerza de trabajo y talento, Max Jara se consagró como creador de tendencias y favorito de celebrities. De Misiones al mundo, historia de un peluquero apasionado por la belleza, que no para de crecer.

31/07/2025 16:24

Jara Taller de Pelo es el lugar al que todas las mujeres deberían ir al menos una vez en la vida. Si lo hacen, no será la última. Relax, atención a medida, consejos de experto y lo mejor de todo: lograr (¡al fin!) el pelo que soñamos.

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La mirada integral de Max fue la responsable de la creación de este espacio dedicado exclusivamente a las mujeres. La observación, su as en la manga. Su historia está poblada de mujeres: madre,(¡con nueve hermanas mujeres!) primas, hermana, y una casa en donde el juego fue la mecha que encendió la llama.

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“En mi casa estaba rodeado de mujeres, ¡eran mayoría! y cuando éramos chicos, al momento de jugar yo era el que peinaba a mis primas o las maquillaba. En carnaval nos tirábamos con bombitas y después usaba los picos como gomitas para hacerles trenzas. Nunca tuve a mi alcance herramientas modernas y me las arreglaba con lo que encontraba, cuenta".

Su camino profesional dio pasos firmes y sin pausa. A los 16 años tuvo su primer trabajo como ayudante de peluquería en su pueblo natal: "Vi un cartel que decía que necesitaban asistente y me ofrecí". Para ese entonces su experiencia acumulaba horas peinando a familia, amigas del colegio (fiestas escolares incluidas) y vecinas.

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ELLE. ¿Hubo celos o bullying cuando empezaste en tu pueblo?

Max Jara. La realidad es que en esto, siempre me destaqué. Sobre todo en el secundario cuando empezaron las fiestas de 15 y mis compañeras acudían a mí para que las peine y maquille. Eso generaba algún recelo entre los varones, pero yo lo usé como un poder. Tenía en el bolsillo a compañeras y profesoras y los varones también quieren estar cerca del amigo de las chicas.

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ELLE. Tu mejor arma fue el don.

M.J. Sí, lo usé a mi favor, siempre fui para adelante, nunca me amedrenté.

ELLE. ¿Cómo fue el principio?

M.J. Cuando comencé como asistente hacía de todo: barría, limpiaba, lavaba el pelo, pero también me paraba al lado de la dueña para ver como trabajaba, me gustaba aprender de ella. Además su hijo era peluquero y me fue introduciendo en un mundo nuevo, el de los desfiles.

Así llegué a Buenos Aires, acompañando a amigas a las que peinaba para los soutings de Showmatch. Me sentía en New York. Todas las chicas viajaban con sus madres como acompañantes y mis amigas viajaban conmigo. Yo las dejaba impecables a las 7 de la mañana y eso llamó la atención de productores, que me ficharon.

ELLE. ¿Qué tenías en mente?

M. J. Conquistar la ciudad. Y dos sentimientos: ir por mis sueños y ayudar a mi madre. Yo dejaba a mi mamá con dos hijos muy chicos en un momento económico duro. Ahora tengo 38, soy el mayor de los hermanos, y en ese momento, a los 16 era un niño. Recuerdo que mi mamá no derramó una lágrima delante mío, para dejarme crecer.

Una vez acá en Buenos Aires, me instalé con una amiga que me aconsejó ir a Palermo a ver una peluquería. De nuevo, entré y me mandé. Me presentaron a la dueña y empecé a trabajar enseguida. A media cuadra tenía el Centro Técnico Wella y ahí hice cuanto curso había, para formarme. En esa época el ambiente era hostil. Había mucha competencia y eso no me gustaba, yo siempre fui muy tranquilo.

ELLE. La actitud lo es todo.

M. J. Yo le digo el hambre. El hambre de todo. De mi dependía mi bienestar y el de mi familia, ese es mi motor incluso hoy. Por suerte ahora la realidad es otra.

Algunos hitos importantes

*En el salón que comencé a trabajar cuando llegué, me molestaba que las manicuras estuvieran despeinadas, así que llegaba una hora antes y las peinaba a todas. Hasta que la dueña lo notó y pasé de ser ayudante a ser peinador. Incluso me encomendaban a las clientas más difíciles por mi carácter tranquilo.

*Mi primer peluquería llegó 15 años después de haber trabajado en diferentes salones. Después de varias experiencias, conocí a Víctor Rubenoff, con quien comencé a trabajar en medios gráficos y campañas grosas.

*Más tarde llegó el "Patinando por un Sueño" en donde trabajé un tiempo ¡fue agotador! conocí productoras, hice mi primer gran viaje. Fue un buen entrenamiento.

*Me ofrecieron ir a trabajar a Brasil. Acepté y estuve un año capacitando gente con una marca de la que fui embajador (Davines). Al volver me encontré a Juanma Cativa en un evento y me convocó para trabajar con él. Fueron años hermosos de mucho aprendizaje y crecimiento. Luego tuve la oportunidad de trabajar en Barcelona y me fui dos años. Una vez que volví llegó mi primer estudio que monté en Las Cañitas: "Blood Studio".

ELLE. Trabajás con técnicas diferentes al resto de las peluquerías.

M. J. Exacto, son formas. Por ejemplo las raíces las trabajamos con la técnica de esfumado. Suavizamos para que quede bien sutil.

ELLE. Tu filosofía se enfoca en lo natural.

M. J. Estoy en contra de alisados y productos que atentan contra el pelo. Me gusta crear conciencia. El concepto siempre fue claro. Las mujeres reciben seguimiento personalizado con líneas alternativas comprometidas con el medio ambiente. Si las clientas se lo quieren hacer, esta ok. Pero no trabajo sobre un pelo que tiene un daño grave. Me gusta recuperarlo. La salud capilar es fundamental. Mis profesionales tienen el derecho de decir que no, si consideran que el pelo va a dañarse más. Obvio con educación y con criterio. En una consulta previa, explicamos todo. Damos un diagnostico y les contamos cómo se va a trabajar.

ELLE. ¿Qué te dio la peluquería?

M. J. Todo. Me llevó a la tele, revistas, teatro, discotecas, y a cambiar mi realidad y la de mi familia. Con trabajo y esfuerzo pude saldar esa "deuda" que tenía de sostener a mi familia, mi motor.

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Sobre Jara Taller de Pelo.

"El espacio tiene 5 años y mucho de mi historia y mi manera de ver a las mujeres. Conozco a las de todas las escalas sociales. Me inspiran y quiero que vengan todas. A veces ven mis redes y creen que solo atiendo a famosas, y no es así. Estoy acá todos los días. Soy el primero en llegar y el último en irme. Somos 20 profesionales en un lugar repleto de plantas, con jazz de fondo, buen café y súper pendientes de las necesidades de cada clienta. Nos interesa que se sientan cómodas y que este sea un lugar para su bienestar."

ELLE. Estuviste nominado al Martín Fierro y las melenas mocha mousse son un hitazo, tu sello.

M.J. Me gusta estar a la vanguardia con todo. Viajar, inspirarme, crear mi propio camino. Soy embajador de las marcas que ofrecemos: Olaplex, Authentic Beauty Concept y Schwarzkopf. Lo de los Martín Fierro fue un sueño. Me crié viendo la alfombra roja en la tele y de repente ser uno de los protagonistas, fue increíble.

ELLE. ¿Te queda algún sueño por cumplir?

M. J. Me gusta decir anhelo, porque detrás de eso hay convicción y sentimiento, que es lo que te lleva a hacerlo realidad. Tengo muchos. El más cercano es llevar la educación sobre esta profesión al interior. Que se vuelva grande e importante. Estamos en proceso de generar ese proyecto, que por cábala prefiero no contar aún, ¡pero ahí vamos!