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Si no sos team verano, te proponemos historias que transcurren en temperaturas bajo cero, para que disfrutes de tu clima ideal.
Desde las estepas heladas de la Patagonia hasta las bases en la Antártida, seleccionamos cinco producciones para maratonear. Preparate una taza de café, prendé el aire acondicionado y dejate llevar por el frío extremo.
En la novela gráfica de Oesterheld, Ricardo Darín se pone en la piel de Juan Salvo en una Buenos Aires cubierta por una nieve fluorescente y letal. La estética es puramente noir invernal: la ciudad vacía, el silencio sepulcral de la catástrofe y la lucha por la supervivencia en un entorno donde el aire mismo es el enemigo. Una pieza de culto instantáneo que redefine la ciencia ficción latinoamericana.

Esta ambiciosa producción nos traslada a una base científica en la Antártida, donde el blanco infinito se vuelve claustrofóbico. Un grupo de investigadores se ve atrapado en un juego psicológico cuando una serie de desapariciones inexplicables comienzan a suceder bajo la estricta vigilancia de una inteligencia artificial. Con una fotografía impecable que resalta la hostilidad del paisaje polar, Nieve Roja es un recordatorio de que, en el frío absoluto, nadie puede esconder sus secretos por mucho tiempo.

Basada en la narrativa de Harlan Coben, pero trasladada con maestría a los bosques nevados de San Carlos de Bariloche, esta serie es un deleite visual. Soledad Villamil interpreta a una periodista que, mientras el invierno azota la Patagonia, se sumerge en una investigación que conecta el pasado con un presente peligroso. Los paisajes del Parque Nacional Nahuel Huapi, entre lagos congelados y coníferas cargadas de nieve, sirven como el telón de fondo perfecto para este thriller de alta costura.

La serie se inspira en la película de los hermanos Coen. El concepto siempre es el mismo: una persona común (generalmente algo frustrada o ingenua) toma una decisión moralmente cuestionable que desencadena una bola de nieve de violencia, sangre y absurdos, mientras la policía local intenta resolver el desastre en medio de paisajes cubiertos de nieve blanca impecable.

Basada en la narrativa de Claudia Piñeiro, esta serie protagonizada por Nancy Dupláa y Carla Peterson presenta una estética de "invierno suburbano" y rural. Aunque gran parte ocurre en locaciones de Buenos Aires, los episodios que se trasladan al interior durante los meses más crudos capturan esa luz blanca y gélida típica del invierno pampeano. Es un suspenso de alta gama donde los abrigos estructurados y las bufandas de lana XXL definen el mood de estas dos ex-presidiarias convertidas en detectives.