Juana Viale

Juana Viale

Protagonistas

Charla a corazón abierto con quien logró imprimir su sello en un formato televisivo histórico.

20/03/2026 16:34

Honra su apellido habitando el presente con voz propia. Madre, actriz, conductora, activista ambiental, triatleta y musa de diseñadores.

Su belleza, sofisticada y salvaje a la vez, emana el poder de la naturaleza imponente, como un paisaje que te deja sin aire. Despojada de artificios, llega a la producción (en el Hotel NH Collection Buenos Aires Lancaster) enfundada en un look veraniego: bermudas celestes, musculosa blanca, ojotas y una pequeña cartera gris. Es innegable, a cara lavada recuerda las facciones de su abuela Mirtha Legrand, en plena juventud. Acostumbrada a los halagos, avisa que le cuesta atajarlos. Spoiler alert: ¡es súper tímida! Es temprano, pero ella está relajada y se mueve con la cadencia de quien fluye con la vida, sin prisa. Como quien disfruta de ir conociendo un camino escondido. "Me despierto 6.30 todos los días para llevar a los chicos al colegio y a sus actividades, y después ir a entrenar, siempre de buen humor”, confiesa. (Es mamá de Ámbar -23-, hija de Juan De Benedictis; Silvestre -18- y Alí -14-, hijos del actor chileno Gonzalo Valenzuela). Las mil ocupaciones no la intimidan. Sucede que su vida la llevó a recorrer estudios de televisión, teatros y sets de cine desde antes de convertirse en actriz, cuando su abuelo, el legendario director de cine Daniel Tinayre, se agachaba para abrazarla cuando la veía: "Mi abuelo fue un desarrollador de sueños, impulsor de laburo y guía. Se fue cuando yo era muy joven y, como observadora siendo niña, tuve una mirada particular sobre él. Me acuerdo que cuando era chica iba a un jardín que tenía un tobogán enorme, y un día de adulta fui a verlo y no era tan grande; era mi mirada.

Fotos: Marga Salleras.
Estilismo: Consuelo Sánchez. Camisa, bermuda y trench: Lacoste. Botas: Lomm.
Fotos: Marga Salleras. Estilismo: Consuelo Sánchez. Camisa, bermuda y trench: Lacoste. Botas: Lomm.

Hoy, a mis 43 años, en mi memoria seguía siendo gigante. Así lo pienso a mi abuelo, como un ser enorme, porque siempre lo miré para arriba y él se arrodillaba para saludarme. De la poca vida que tuve con él, jamás me dijo: 'No, esto no se puede’. Mi mundo con él era un mundo permitido. Siempre fui su princesa y, sin embargo, de chica yo era guarra, estaba siempre en patas, despeinada (¡bueno, hasta que me agarraba mi mamá o la niñera y me peinaban!). Ante los ojos de mi abuelo no hubo fronteras”, cuenta.

Su vida por momentos también parece haber sido un tobogán, como la de todos. A veces en plena subida y otras atajando el vértigo.

Su primera aparición en ficción, en la telenovela Costumbres argentinas como villana, fue solo el comienzo allá por 2003 de lo que se transformaría en una carrera sólida. Luego vinieron roles en

Doble vida, Mujeres asesinas y su gran protagónico en Malparida, encarnando nuevamente a una villana y consolidándose como una de las ficciones más vistas del prime time argentino.

Versátil, también se puso en la piel de Edha, una diseñadora de moda con convicciones firmes, para la serie homónima de Netflix. La exploración de ese formato la tuvo también en Estocolmo, en 2016, un policial enfocado en la trata de personas y el periodismo. Lejos de sentirse más cómoda en un lugar que en otro, confiesa que le encanta explorar distintos desafíos que la corran de zonas conocidas.

Así, en 2023 debutó en las tablas de Madrid con Tráfico (previos éxitos locales en El ardor, La sangre de los árboles y más). Tanto en el deporte como en la actuación, se la ve disfrutar exigiendo al máximo su potencial. Durante el último año protagonizó Juana, un proyecto teatral en donde interpretó a múltiples mujeres históricas que comparten su nombre, y Subacuática, una obra inmersiva que se desarrolló en una pileta real.

Fuera de los escenarios, cultivó una imagen como ferviente defensora del medio ambiente y la vida sustentable, utilizando sus redes para concientizar.

Pero eso no es todo. Una de las evoluciones más increíbles fue su participacion en diversos desafíos: maratón de Buenos Aires, ciclismo de ruta en New York (el gran fondo que realizó con su hermano Nacho) y un Iroman, en San Pablo, que logró cumplir en 6 horas 39 minutos. Su contacto con la naturaleza y la vida al aire libre la llevó a practicar deportes siempre hasta llegar al alto rendimiento, pasión que comparte con su novio, Yago Lange (desde hace tres años), regatista y ambientalista.

La pantalla grande también la abrazó en varias películas, dos de las cuales quedarán para siempre en la memoria colectiva de los amantes del cine: Las viudas de los jueves y el thriller Trópico, por el cual ganó el premio a mejor actriz en el Festival de Cine de Montreal. También quedará marcada a fuego en la memoria universal la pandemia de Covid 19 vivida en 2020, momento en el que Juana salió al ruedo y reemplazó a su abuela en la conducción de sus icónicos dos programas (La Noche de Mirtha y Almorzando con Mirtha Legrand). Rápidamente se consolidó en el ciclo televisivo y Almorzando con Juana (que ya lleva cinco años) se convirtió en un programa reconocido con el Martín Fierro a la Mejor Labor en Conducción Femenina en 2022, lo que validó su lugar como sucesora.

Fotos: Marga Salleras.
Estilismo: Consuelo Sánchez. Traje y blusa: Etiqueta Negra. Anillo: Le Flair. Stilettos: Gianni Di Paolo.
Fotos: Marga Salleras. Estilismo: Consuelo Sánchez. Traje y blusa: Etiqueta Negra. Anillo: Le Flair. Stilettos: Gianni Di Paolo.

ELLE. DEBÉS ESTAR AGOTADA DE QUE TE PREGUNTEN SI TE VES COMO SUCESORA DEL PROGRAMA.

JUANA VIALE Me lo preguntan mucho, y la verdad es que no lo sé.

ELLE. TU ROL ES MENOS INQUISIDOR, ES UNA MESA MÁS CHARLADA.

J.V. Sí, tal cual. Pero es difícil saber porque no soy de proyectar a largo plazo; la vida te enseña que es en vano hacer planes porque todo puede cambiar en un segundo. Tu prioridad puede cambiar de la noche a la mañana. Me encantaría, pero no sé qué tiene la vida preparado para mí. Soy de vivir el presente. A veces estoy cuatro horas en el auto llevando a mis hijos a distintos lugares y, si bien podría quejarme, disfruto compartir ese tiempo con ellos.

ELLE. EL FAMOSO VASO LLENO.

J.V. Sí, intento sacar lo positivo de todo. Amo trabajar, tengo un equipo hermoso y la pasamos súper. Ese es mi límite para las cosas. Cuando dejo de pasarla bien, se acaba, porque sería ir contra mi naturaleza.

ELLE. CON TANTAS ACTIVIDADES, ¿CÓMO ORGANIZÁS TU ENTRENAMIENTO?

J.V. No tengo una rutina. Depende en la época en la que esté, qué tan cerca o lejos tenga una carrera. Si el objetivo es correr, me enfoco en eso. Mi meta ahora está en mayo, en otro Ironman fuera del país. Es un terreno más ambicioso y desafiante. Después seguro me quedo disfrutando unos días. No quiero decir el lugar para no quemarlo. Los últimos tres meses la preparación es más exhaustiva. Doble turno de entrenamiento, ajuste de la alimentación. Debería ir a una nutri deportóloga; aún no encaré la alimentación en base al deporte. Como mucho y bien; lo que me costó bastante fue el tema de los geles y suplementos durante la carrera. No los toleraba, porque no tengo tanta antigüedad en la vida deportiva fuerte.

ELLE ¿CUÁNDO SE DESPERTÓ?

J.V. Siempre fui curiosa y deportista; amo lo vinculado con la naturaleza. Me pasó que vi una película, 100 metros, basada en hechos reales. Es la historia de un publicista joven al que le detectan esclerosis múltiple y a partir de ahí su vida cambia, y su gran desafío se convierte en hacer 100 metros. La trama es hermosa, vincular. Así empieza a entrenar y logra hacer varios Ironman. Eso me impulsó. Yo tengo mucha tolerancia a la fatiga, puedo un montón, más de cabeza que de cuerpo.

ELLE. TENÉS QUE ESTAR PREPARADA.

J.V. Claro, la cabeza funciona como vaivén tipo amplitud térmica. Primero arrancás arriba, después te preguntás por qué te metiste en eso, luego la felicidad extrema...

ELLE. HAY ALGO ADICTIVO.

J. V. Es readictivo el deporte. Al principio te sacude, pero después te estabiliza, te ordena; tuve que trabajar mucho la voluntad. No todos los días te despertás con ganas de dedicarle cuatro horas al deporte. Hoy, si no entreno un día me siento extraña, cargada, pesada.

Foto: Marga Salleras. Estilismo: Consuelo Sánchez. Vestido y chaleco: Bash. Botas: Isabel Marant, Le Flair. Anillo y pulseras: Aurelie Bidermann, Le Flair.
Foto: Marga Salleras. Estilismo: Consuelo Sánchez. Vestido y chaleco: Bash. Botas: Isabel Marant, Le Flair. Anillo y pulseras: Aurelie Bidermann, Le Flair.

ELLE ¿SOS ORGANIZADA?

J.V. Hago muchas cosas; a veces me confundo porque no anoto nada, tengo todo en la cabeza. También llevo una vida activa con la comunidad del colegio, después el trabajo y trato de llegar temprano para cenar tipo 8 y media y hacer cosas distintas para que la rutina no sea un ciclo aburrido y lineal.

ELLE ¡SE VE DEMASIADO!

J.V. No sé, es lo que yo necesito. Después, en vacaciones, puedo dedicarme a otras cosas. Este verano leí dos libros (Claus y Lucas y En la Tierra somos fugazmente grandiosos).

ELLE ARRANCA EL AÑO LABORAL, ¿PROYECTOS?

J.V. Ahora estoy detrás de una serie de comedia para plataforma. Tengo ganas de hacer ficción y estoy armando una obra de teatro desde cero. Es un proceso muy lindo, de investigación y lectura. Y tal vez sigamos con el stream.

ELLE ¿ESCRIBÍS?

J.V. Sí. No profesionalmente, pero tengo un gran director para el teatro que se llama Luis Barrales, que me guía.

ELLE ¿QUÉ TE TIENTA DE UN GUION?

J.V. Me tiene que estimular y desafiar. Tener verdad.

ELLE. HABLANDO DE DESAFÍOS, HICISTE LA TRAVESÍA DEL CRUCE POR EL ATLÁNTICO. ¿CÓMO SURGIÓ?

J.V. Me siento conectada con el entorno desde siempre. Cuando voy en la bici, no es solo una ruta, es descubrir lugares nuevos. En la travesía éramos cinco; primero hicimos Ushuaia y luego Isla de los Estados navegando. Me maravillan los ciclos, tiempos y silencios. Ves unos cielos que te morís. Me demandó un mes y siempre tengo pensado volver. Vimos cosas feas, hicimos captura de microplástico y es tremendo; lo bueno es que el paisaje compensa.

ELLE ¿LA GENTE VA A TOMAR CONCIENCIA?

J.V. ¿Mientras la Patagonia se incendia? No lo sé. Faltan leyes que ayuden. No puede ser que se sigan matando yaguaretés y no haya pena. Respecto de los incendios, más allá de intencionalidad, también hay inconciencia. Hay gente que va y hace un asadito.

ELLE. EN LA PELÍCULA JEY KELLY, EL PERSONAJE DE GEORGE CLOONEY, QUE ES ACTOR, DICE QUE LA ACTUACIÓN ES UN REFUGIO PORQUE ES MÁS DIFÍCIL SER UNO MISMO. ¿TE PASA?

J.V. La actuación es increíble porque te da diversidad de ser por un rato. A modo de juego, como los niños que juegan a ser otra cosa. Pero para mí, el refugio es mi casa, mis amigos, mi familia.

ELLE. COCINÁS UN MONTÓN, ¿TAMBIÉN ES UN REFUGIO?

J.V. Aprendí porque siempre me gustó la cocina; es un lugar de la casa en donde está el fueguito, el calor. Siempre me desafié a salir de lo típico que comemos (como milanesa o tortilla). Tengo referentes grosos. La cocina no tiene limites; soy de preparar con lo que tengo.

ELLE ¿TUS MAESTROS?

J.V. Yotam Ottolenghi, porque me encantan sus especias. De acá me parece genial Dolly. Una vez me dijo: “Juana, si vos seguís lo que yo te digo, te va a salir” y es así. Uso muchos libros de cocina; tengo miles. También me encantan Massey, Trocca, que es más cortito y al pie, y Donato, que es más de “sentirla”.

ELLE ¿SENTIS EL PESO DE LAS EXIGENCIAS?

J.V. No, ni cerca. No me interesa, porque mi vida no es una red social, no es mi fuente de información; o sea, trabajo con redes, pero no soy adicta al teléfono ni estoy pendiente de mandatos.

ELLE ¿TE PREOCUPA LA HIPERCONECTIVIDAD?

J.V. Mucho. Es terrible, un daño total. Lo rehablamos con mis hijos y hay momentos en casa en que la tecnología no se usa. Nunca tuve televisor y me criticaban por eso; pero hoy, el daño mayor no es la tele, es el teléfono. Debería haber políticas al respecto. Sería genial que se prohibieran celulares en las escuelas.

ELLE ¿HAY SUEÑOS POR CUMPLIR?

J.V. ¡Miles! Conocer Bután, Nueva Zelanda, Eslovenia, para andar en bici, el Polo Norte.

ELLE ¿Y ALGUIEN CON QUIEN AMARÍAS TRABAJAR?

J.V. ¡Con Almodóvar! Y con Guillermo del Toro.

ELLE. EXPOSICIÓN PÚBLICA Y VIDA LEJOS DE SUPERFICIALIDADES. ¿CÓMO GESTIONÁS EL EQUILIBRIO?

J.V. Todo se va adaptando solo, es la vida.

ELLE ¿QUÉ TE SACA DE EJE?

J.V. Un montón de cosas, pero la vida me fue enseñando que no se puede manejar nada.

ELLE ¿Y QUÉ TE CUESTA MUCHO?

J.V. Pedir perdón. Me cuesta reconocer el error cuando sos la guía de la manada. Soy resensible; me conmueve hasta un atardecer. Y mi hija muchísimo más; me da risa que en ella es todo emoción. A mí me sensibiliza todo; me da vergüenza decirlo, pero si veo un animal muerto en la ruta, pienso que quizá había ido a buscar alimento para sus pichones. Cuando veo un chico pidiendo, pienso en qué momento el mundo se volvió esto, qué puede haber atrás.También lloro con un libro. Cuando estaba leyendo Nada se opone a la noche, me despertaba 6 am para seguir ¡y obvio lloraba!

ELLE. TU PROYECTO ES UN GÉNERO DIFERENTE A LO QUE VENÍAS HACIENDO.

J.V. La comedia esconde fragilidad; es como un escudo para reírse de lo caótico o lo triste, de la imposibilidad. Es sobre una mujer a la que le pasan mil cosas en tono de comedia y habla de lo que uno hace sin pensar. El humor es bueno para no caer en la tragedia. En momentos de pelea en casa, siempre tiro un chiste para descolocar al otro.

ELLE. EN EL PROGRAMA SE NOTA QUE TE DIVERTÍS MUCHO. ¿ALGÚN CONSEJO DE MIRTHA?

J.V. Me dijo una sola cosa, que me dice siempre, muy de abuela: "Cuidate”.

ELLE ¿ES CIERTO QUE TE BUSCABA POR EL COLEGIO TODA MONTADA Y SE IBAN A COMER PIZZA?

J.V. ¡Sí! Íbamos a El Pingüino. Soy remelancólica, eso es muy de mi abuela, y un día volví al lugar y vi comida rápida y dije: "¿Dónde está el arte de los mozos?”.

ELLE ¿EN QUÉ MOMENTO SENTISTE QUE LA GENTE TE EMPEZÓ A VER A VOS?

J.V. No lo sé. Al teatro me han venido a ver maestras del colegio que no veía hace años. Me encanta que me linkeen con mi familia. Es algo que pasa en todas las profesiones. Me gusta cuando me dicen: “Mandale un beso a tu abuela” o a mi hermano, o a mi mamá. Me llena de orgullo ser nieta de.

Fotos: Marga Salleras.
Estilismo: Consuelo Sánchez.
Camisa y pantalón: Etiqueta Negra. Aros y anillo: Gabriela Capucci. Mocasines: Lomm.
Fotos: Marga Salleras. Estilismo: Consuelo Sánchez. Camisa y pantalón: Etiqueta Negra. Aros y anillo: Gabriela Capucci. Mocasines: Lomm.

6 COSAS QUE NO SABEN DE MÍ

1-Vegetariana hace 15 años, ¿Un desmadre? “Me encanta el vino, la pizza y el helado. No soy metódica; me gusta que lo que ingiero sea orgánico y natural, de buenos ingredientes. Si tomo Fernet es con pomelo o soda, jamás gaseosa. Todos los días desayuno un croissant o pan con manteca y miel”.

2-Tu talón de Aquiles. “Soy cero consumista de ropa; le robo zapatos a mamá, pero puedo gastar 200 euros en un pimentero. Y me mando a hacer vajilla de cerámica con artesanos locales; nada de comprar algo caro que venga de China”.

3-Un pecado capital. “Los pañuelos de seda me pueden”.

4-“Soy observadora, memoriosa y pilla. Si un hombre no baila o no tiene sentido del humor, no tiene chance conmigo”.

5-Me gusta intentar tips incomprobables de belleza: mayonesa o huevo para el pelo, exfoliantes con azúcar y miel y hago frascos de aloe vera con mis plantas.

6-¡Me da vergüenza todo! En especial cuando me dicen algo lindo o actúan como si me conocieran de toda la vida.

Fotos: Marga Salleras. Estilismo: Consuelo Sánchez. Makeup y pelo: Vero Luna. Agradecimiento: Hotel NH Collection Buenos Aires Lancaster, Taty Alfano y Anna Fontana.