
Minirepo
La actriz e influencer Agustina Suásquita nos cuenta anécdotas, experiencias y cómo eligió los looks para ir al festival de cine que finalizó este fin de semana.
¡Desde ya, cuando Campari me invitó, mi sorpresa fue total! ¡Era un sueño para mí y se estaba cumpliendo! Imaginate, actriz y amante de la moda... ¡Qué mejor lugar que Cannes! Si tuviese que elegir una palabra que defina la experiencia sería “emocionante”, en el sentido conmovedor de la palabra, pero también en un sentido lúdico. Fue todo tan loco, tan mágico, tan divertido. Cannes, como ciudad, tiene una impronta muy elegante y clásica que me cautivó. Eso, fusionado con la energía de un festival que reúne a personas de todas partes del mundo —todas hablando de cine en distintos idiomas— es conmovedor, excitante e inspirador. Vuelvo de Cannes con menos límites para seguir soñando.
Todo el despliegue para este viaje fue trabajado en conjunto con Luli Gemelli, gran estilista y vestuarista, con quien —además de ser amigas— somos una gran (y obsesiva) dupla. Con Luli queríamos contar una historia: reflejar la identidad del cine clásico, pero abordarlo con un toque de modernidad, propio de mi estilo. No quería disfrazarme de nada… Quería encarnar de manera genuina esta película del Old Hollywood que alguna vez existió.
Así fue que nos lanzamos a realizar un vestido especial, hecho a medida para esta ocasión. La primera persona en quien pensé fue en Valentina Schuchner, me parece una diseñadora contemporánea maravillosa, sensible y sumamente talentosa. ¿El resultado? ¡Las fotos lo dicen todo! Mi cara de emoción en esa alfombra roja tenía que ver, en gran parte, con un proceso muy emocionante que llegaba a su puerto. Fuimos muchas mujeres las involucradas en esa pieza: cada parte tiene algo de alguna, y vestirlo en esa alfombra, sintiéndome cómoda, feliz y yo misma… no tiene otra cara que esa sonrisa que ven ahí.
Otra decisión importante que tomamos fue trabajar todos los looks con marcas argentinas. No solo por representar a mi país en un evento internacional (donde además la moda tiene su lugar especial), sino también porque creo firmemente que no tenemos nada que envidiarle a las marcas de afuera. El talento argentino es único y profundo. Y eso me representa. Trabajamos con marcas como Fini Braun, Bolazo, Flo Bokis, Regueira, Sentez, Ginger y Pinapple.
Primero que nada, tengo que confesar que —aunque no lo parezca— soy muy vergonzosa en estas situaciones. ¡Me inhibo muchísimo y no quiero molestar! Así que, para desilusión de mi comunidad, no conseguí ni una foto con las personas que voy a nombrar y que me crucé: Pedro Pascal, Angelina Jolie, Emma Stone, Tarantino, Joaquin Phoenix, Natalie Portman, Austin Butler… ¡Y muchos más! La mayoría se hospedaba en nuestro hotel, entonces los cruzaba realmente hasta en el desayuno.
Ahora bien, nada me puso tan nerviosa como conocer a Los Javis, los jóvenes directores españoles que la vienen rompiendo hace años y de cuya filmografía soy fan desde el principio. Tuve el placer de conversar con ellos y siento que debería escribirles para avisarles que esa no era mi personalidad real. ¡Estaba tan nerviosa que parecía una rara total!

Sin dudas, la mística que se genera alrededor: cómo estaba la ciudad, repleta de gente hablando de cine, pero todo con un dress code súper elegante. ¡Yo me sentía en una película todo el tiempo! A pesar de ser refinado, el ambiente era festivo, social, mucho lobby y joda. La locura por “los famosos” también me sorprendió: por parte de la gente, de los medios… ¡A mí me han llegado a sacar fotos de incógnito, tipo paparazzi, saliendo del hotel, solo porque pensaban que era una famosa importante! Eso era muy divertido para jugar.
¡Muchos! La primera vez que me asomé por el balcón de mi habitación de hotel y podía ver el mar, la locura de la red carpet, los ataques de risa con todo el equipo de Campari, el viaje en auto después del gran evento… ¡Pusimos música al palo y nosotras, con los vestidos, cantando a todo lo que da! Todo fue memorable. Es, sin dudas, un viaje que no voy a olvidar jamás.