
Mano a mano
La cantante británica vive un presente de plenitud creativa y proyección global, mientras su relación con Callum Turner acompaña esta etapa de equilibrio personal. Ícono de estilo y referente de belleza, en esta charla reflexiona sobre la libertad, las fragancias y la actitud.
Hay artistas que marcan una época y luego está Dua Lipa, que parece decidida a reinventarla. Dueña de una presencia magnética y de una disciplina creativa que no conoce pausas, la cantante británica convirtió cada paso de su carrera en una declaración estética y cultural. Desde los escenarios multitudinarios hasta las primeras filas de las semanas de la moda, su figura sintetiza el espíritu de una generación que entiende la libertad como movimiento constante, riesgo y sofisticación.
En plena efervescencia artística, Dua transita un momento de consolidación absoluta. Tras conquistar las listas globales y redefinir el pop contemporáneo con una identidad sonora que mezcla nostalgia disco y modernidad futurista, la artista amplió su universo creativo hacia el cine y la producción. Su agenda se mueve entre estudios de grabación, rodajes internacionales y giras que la confirman como una de las performers más sólidas de su generación.
Pero más allá de los números, que son abrumadores, lo que distingue esta etapa es su seguridad. Dua ya no solo interpreta canciones; construye mundos. Cada videoclip es una cápsula estética, cada alfombra roja una narrativa visual. En entrevistas recientes habló de evolución, de cambio y de la importancia de elegir sin miedo. Una palabra se repite en su discurso: libertad. Libertad para experimentar, para equivocarse, para transformar la imagen sin perder la esencia. Esa coherencia entre discurso y acción es, quizá, la clave de su magnetismo actual.

En el plano personal, la artista también vive una etapa luminosa. Su relación con el actor británico Callum Turner despertó el interés mediático, pero ambos optaron por una exposición medida, elegante, casi cinematográfica. Se los vio compartir estrenos, desfiles y escapadas discretas, siempre con una complicidad que trasciende la pose.
Lejos del ruido, su vínculo parece asentarse en intereses compartidos: el amor por el cine, la cultura y los viajes. Turner, conocido por su versatilidad interpretativa, encaja con el universo sofisticado y cosmopolita de la cantante. Juntos proyectan una imagen de pareja moderna: independiente, ambiciosa y consciente de su impacto público. Sin estridencias, sin declaraciones grandilocuentes, pero con esa química que convierte cada aparición en una escena digna de portada.
En un mundo donde las relaciones de las celebridades suelen consumirse a la velocidad de las tendencias, la suya transmite pausa y autenticidad. Y quizá esa serenidad emocional también se refleja en la nueva seguridad creativa que Dua exhibe en cada proyecto.
Si hay un territorio donde Dua Lipa supo consolidar una identidad poderosa es en la moda y la belleza. Musa contemporánea, rostro de campañas globales y presencia habitual en las pasarelas más influyentes, la artista entiende el estilo como una extensión de su narrativa personal. No se trata solo de vestir tendencias, sino de encarnarlas.
Su relación con Yves Saint Laurent Beauty es una de las alianzas más coherentes de los últimos años. La casa francesa, históricamente vinculada a la idea de emancipación femenina y a la ruptura de códigos, encuentra en Dua una embajadora natural. Hay en ella una dualidad —fuerza y sensualidad, disciplina y espontaneidad— que dialoga perfectamente con el ADN de la maison.
En este contexto, la artista protagoniza una nueva etapa dentro del universo Libre, una fragancia que celebra la libertad sin concesiones. Rodada en los paisajes imponentes de Chile, la campaña de Libre Berry Crush juega con el contraste entre el calor abrasador del desierto y la frescura inesperada del aroma, una metáfora visual que remite a esa tensión entre dulzura y carácter que define tanto al perfume como a la propia cantante.
En un mano a mano, Dua Lipa reflexiona sobre evolución, dualidad y poder femenino. Una conversación íntima que confirma que, para ella, la belleza no es ornamento: es actitud, es elección y, sobre todo, es libertad.

Sos embajadora de Libre desde su lanzamiento, en 2019. ¿Qué significa la libertad para vos y cómo evolucionó con los años?
La libertad consiste en tener opciones. Estamos en constante evolución, y es importante tener esa libertad para cambiar, descubrir cosas nuevas y alzar la voz por aquello en lo que creemos.
Rodaste la nueva campaña en Chile. Las imágenes muestran un contraste impactante: el polo helado frente al calor intenso y la sensualidad del desierto. ¿Cómo fue dar vida a ese ambiente?
Me encantó. YSL siempre encuentra los lugares más impresionantes para rodar, así que siempre sé que me espera una aventura con ellos. Sus fragancias siempre tienen un elemento de dualidad, mezclando lo masculino con lo femenino, y me encanta cómo jugaron con eso en esta sesión.
¿Qué sentiste cuando descubriste por primera vez el nuevo Libre Berry Crush?
Me obsesioné. Es sexy y sofisticado, y tiene ese pequeño e inesperado toque perfecto de dulzura.
¿Cuáles son tus básicos en lo que respecta a fragancias? ¿Solés combinar aromas?
Los maestros perfumistas de YSL siempre crean las combinaciones más hermosas, así que es genial tener tantas opciones para elegir. Mi nueva obsesión es Libre Berry Crush: ideal para unos cócteles con amigas. Libre L’Eau Nue me da esa vibra fresca de verano. Si quiero algo atrevido y sensual, elijo Libre Intense. Y nunca fallás con el clásico Libre Eau de Parfum. Es perfecto para cualquier día, a cualquier hora. Me gusta llevar un solo perfume tanto de día como de noche, así que no necesito ninguna fórmula mágica de combinación. Las fragancias hacen todo el trabajo por mí.

¿Cuáles son tus tips a la hora de ponerte el perfume?
Normalmente son dos vaporizaciones y una tercera en la muñeca. No conviene excederse. A veces, tomo un poco de la muñeca y lo aplico suavemente cerca de la nariz para poder percibir el aroma donde quiera que vaya.
¿Cómo creés que la fragancia y el labial Libre Berry Crush se complementan para completar un look?
La fragancia y el labial te dan un momento sensorial completo. El perfume es atrevido y poderosa, pero también tiene ese delicioso toque de frambuesa triturada: dulce y sexy. El labial es su contraparte visual. El toque final definitivo. El color vibrante que sella el conjunto.
¿Para qué ocasión optarías por Libre EDP y cuándo por Libre Berry Crush?
Libre Eau de Parfum es siempre mi cómplice y mi opción segura para cualquier ocasión. Berry Crush es ideal para esa transición del día a la noche. Para mí, evoca totalmente la hora del cóctel.
Si tuvieras que describir el entorno perfecto para llevar el perfume, ¿cuál sería? ¿En la playa con amigas, en un bar frente al mar al atardecer tomando cócteles?
Todas las anteriores. Soy una persona que prefiere usar un solo perfume tanto de día como de noche, y Libre Berry Crush es perfecto para ambos momentos. Es afrutado y floral para el día, pero si tuviera que elegir un escenario perfecto, sería en un bar junto a la playa, tomando cócteles al atardecer.