
Celebridades
Con una personalidad que mezcla glamour, activismo y creatividad, sigue demostrando que es mucho más que una cara famosa de Hollywood.
Emily Ratajkowski se convirtió en una de las figuras más influyentes de la moda y las redes sociales, pero detrás de las cámaras hay varios detalles de su vida que sorprenden, incluso, a sus seguidores más fieles.
Además de su carrera como modelo, Emily debutó como escritora con el libro My Body, donde reflexiona sobre la fama, la imagen femenina y la presión de la industria del entretenimiento. La obra recibió elogios por su mirada honesta sobre la exposición mediática.

Aunque muchos la asocian exclusivamente con Hollywood, Emily proviene de una familia con ascendencia polaca, irlandesa y judía. Esa mezcla cultural fue parte importante de su crianza y de su identidad personal.
Su madre es profesora y escritora, mientras que su padre es pintor. Gracias a ese entorno creativo, ella creció rodeada de arte y durante su adolescencia soñaba con convertirse en artista visual antes de entrar al mundo del modelaje.

Su aparición en el videoclip Blurred Lines, de Robin Thicke, la transformó en una celebridad internacional casi de la noche a la mañana. Años después, la modelo confesó que tuvo sentimientos encontrados sobre la exposición que generó ese proyecto.

Lejos de quedarse solo en el mundo fashion, Emily utiliza sus redes y entrevistas para hablar sobre independencia femenina, control de la propia imagen y desigualdad de género. Incluso ha participado en campañas y debates públicos relacionados con estos temas.