
Puerto Madero
Cómo es Frenessí, el restaurante secreto que sorprende en Buenos Aires. La propuesta incluye 9 pasos y sólo se accede con reserva. Es ideal para fotografiar, filmar y compartir en redes.
“¡Bienvenidos al futuro! Todo lo que están a punto de vivir hoy está siendo y será controlado por nosotros. Los movimientos, las temperaturas, los aromas”. Así arranca la experiencia gastronómica de lujo que ofrece Frenessi, un restaurante oculto de Puerto Madero.
Una verdadera experiencia inmersiva, eso es. Esta propuesta recuerda -y confirma- que comer puede ser mucho más que un acto biológico o un evento social. Porque te invita a poner en juego los cinco sentidos y a dejarte atravesar por la emoción.

Desde que entrás te proponen un pacto: soltar el control. La bienvenida te la da el salón a oscuras con un cielo estrellado proyectado sobre la mesa larga con 12 lugares, y eso ya te anticipa que no se trata de una cena convencional. Todo lo contrario. Sin embargo, fluye. Cada comensal encuentra su lugar fácilmente: su nombre brilla en uno de esos espacios disponibles.
Una anfitriona es quien guía la experiencia y presenta los distintos universos que se irán desplegando plato a plato. A medida que avanza la propuesta, lo gastronómico se combina con efectos visuales y momentos de sorpresa. Y un aviso: el celular sólo puede usarse para sacar fotos y filmar. Todos lo cumplen. Es que los ojos no alcanzan, estás en un lugar asombroso, colorido e instagrameable.

Una mesa larga, rectangular, con 6 sillas de cada lado. Acá no hay cartas ni privacidad para conversar con tu acompañante. La propuesta es completamente distinta: un viaje sensorial, de casi 3 horas, en el que se fusionan sabores y bebidas con el arte, el servicio y la tecnología para recrear ambientes diferentes a lo largo de la noche.
Desde la Patagonia hasta la selva misionera, pasando por escenarios que van del mar profundo al cielo, del espacio exterior a la playa. Y más: a lo largo del trayecto, también cambian las temperaturas, la luz, el sonido, los colores y los paisajes: se experimenta el paso del frío al calor, de la oscuridad a la claridad. La capacidad de asombro está al límite.

¿Y la comida? Está pensada como un viaje dividido en universos temáticos. No hay opciones para elegir: cada plato llega como una sorpresa, presentado de formas poco convencionales. Algunos se sirven en cofres, otros aparecen ocultos dentro de elementos de la naturaleza como troncos o piedras, y todos responden a un concepto: transmitir la esencia de los distintos paisajes del viaje.
El menú representado en 9 pasos tampoco es tradicional. Incluye ingredientes como ostras, conejo, langostinos o rana cajú, preparados con técnicas contemporáneas. Pero todo será explicado. Alto acá: el que nunca probó algunos de estos sabores y piensa que nunca lo hará, se equivoca. Esta experiencia te lleva de las narices y te invita a descubrir cada bocado.

La experiencia gastronómica puede atravesarse con o sin alcohol. La verdad es que es más divertida la primera opción ya que cada paso está maridado con una bebida pensada para realzar los sabores: hay desde vinos y espumantes hasta licores, tequilas y cócteles varios. Los mejores. Los más deliciosos.
Eso sí, el alcohol fluye como la magia del lugar por eso el consejo es ir sin auto, para relajarse y disfrutar de la experiencia que también incluye algunas sorpresas y hasta cotillón. El broche de oro es un postre que trasciende lo culinario para convertirse en una verdadera performance artística.
El equipo merece una mención aparte: desde la anfitriona hasta el personal de sala, cada movimiento exhibe una precisión asombrosa que, por momentos, te hace olvidar que estás en un restaurante.
En definitiva, Frenessi es para quienes buscan algo más que comer bien. Es una invitación para aquellos que se atreven a ser sorprendidos y que están dispuestos, sobre todo, a reconciliarse con su propia capacidad de asombro.
Info para reservas y consultas en @frenessi.argentina. Abierto de martes a domingos, en Puerto Madero.