
Salidas
Te contamos cómo vivir una actividad inolvidable en uno de los spots más icónicos de nuestro país.
El Obelisco no es solo una postal identitaria del país, es un símbolo cargado de historia y significado cultural. Ahora, los viajeros tienen la oportunidad de acceder a su interior y transformarlo en una propuesta turística que combina patrimonio, emoción y vistas incomparables.
Desde su inauguración, en 1936, fue el gran protagonista de celebraciones, manifestaciones y momentos trascendentes de la Argentina. Desde hace unos meses, Civitatis, compañía mundial de visitas guiadas, excursiones y actividades en español, anunció la incorporación a su plataforma del tour de ascenso al Obelisco, para redescubrir el icono más representativo de la capital argentina.
La experiencia comienza con una breve charla introductoria que contextualiza la historia, construcción y relevancia cultural del monumento, dentro de la cual se abordan curiosidades arquitectónicas, anécdotas de su inauguración y el papel que el gran ícono porteño ha desempeñado como punto de encuentro y símbolo de la identidad nacional a lo largo de las décadas.
Tras esta explicación inicial, se sube en ascensor hasta la parte superior del monumento. Este detalle convierte la visita en una actividad accesible y cómoda, permitiendo que el protagonismo recaiga plenamente en las vistas y en la emoción de llegar a la cima de uno de los monumentos más reconocibles de América Latina.
Una vez en lo alto, los visitantes acceden a un mirador desde el que se obtienen algunas de las vistas panorámicas más impactantes de la ciudad. A través de sus cuatro ventanas, orientadas hacia los puntos cardinales norte, sur, este y oeste, se despliega un espectáculo urbano difícil de igualar.
Desde allí es posible observar la amplitud de la Avenida 9 de Julio, considerada una de las más anchas del mundo, el entramado de calles que define el centro porteño, edificios emblemáticos, cúpulas tradicionales y el constante movimiento que caracteriza a Buenos Aires. Cada orientación ofrece una imagen distinta y complementaria de la urbe, permitiendo apreciar su diversidad arquitectónica y su energía inconfundible.
La altura, superior a los 65 metros, aporta una sensación de perspectiva privilegiada que convierte esta visita en una experiencia fotográfica y emocional privilegiada.

El tour al interior del Obelisco de Buenos Aires tiene una duración aproximada de 15 minutos. Las opciones disponibles para subir son:
– Entrada entre las 9 y las 12, ideal para apreciar la vista con claridad matinal
– Entre las 12:15 y las 16, perfecta para disfrutar de la arquitectura porteña a plena luz del día y captar imágenes nítidas del paisaje urbano
– Entre las 16:15 y las 19, una franja que permite observar cómo la luz va transformando la ciudad
– Entre las 19:15 y las 20:45, pensada especialmente para contemplar el encendido de las luces de Buenos Aires y el movimiento nocturno desde las alturas.
La actividad puede reservarse de forma sencilla en www.civitatis.com