Río, la ciudad que baila incluso cuando duerme

Río, la ciudad que baila incluso cuando duerme

Viajes

¿Estás pensando en una escapada de verano? Recorremos los rincones imperdibles del destino carioca, para ir con amigas, en familia, sola o en pareja.

10/02/2026 13:22

Paisajes icónicos, cultura vibrante y un estilo de vida relajado, pero sofisticado… Así es la experiencia sensorial que se vive al aterrizar en Río de Janeiro. La gran ventaja es que la ciudad brasileña está situada a solo tres horas de Argentina, en avión. Por eso, se convierte en un destino ideal para hacer una escapada corta o ir en plan de vacaciones. Desde la imponente figura del Cristo Redentor hasta las playas que inspiran a artistas y diseñadores, ofrece un mix perfecto entre naturaleza y modernidad. En este recorrido, exploramos aquellos rincones que son un clásico imperdible.

El símbolo eterno de Río y su mensaje universal

No hay visita a Río que se considere completa sin rendir homenaje al Cristo Redentor, una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno. Situado en la cima del cerro Corcovado, este monumento emblemático se eleva a 30 metros de altura con los brazos abiertos, abrazando a la ciudad con una vista panorámica que corta la respiración. Más que un ícono religioso, el Cristo Redentor simboliza la calidez y la acogida del pueblo carioca. Subir hasta ahí, ya sea en tren o por senderos, es una experiencia eque invita a la reflexión, mientras se admira el paisaje que se despliega bajo un cielo casi siempre despejado y luminoso.

©Riotur
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Vanguardia y medio ambiente en perfecta armonía

Para los amantes de la innovación y la arquitectura vanguardista, el Museo del Mañana es un espacio imperdible. Ubicado en la revitalizada zona portuaria, este museo de ciencias explora las posibilidades del futuro desde una perspectiva sostenible, con exhibiciones interactivas que despiertan la curiosidad sobre el medio ambiente y la tecnología. Su diseño futurista, obra del arquitecto español Santiago Calatrava, se convierte en un contraste armonioso con el entorno natural.

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A pocos kilómetros, el Pan de Azúcar se alza majestuoso sobre la bahía de Guanabara. Este imponente monolito de granito es famoso por sus teleféricos panorámicos que, desde 1912, regalan vistas únicas del mar, las playas y el skyline de Río. Subir hasta la cima al atardecer es un ritual que combina aventura y romanticismo, donde la naturaleza se funde con la ciudad y se crea un momento para el recuerdo.

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Joyas playeras con personalidad propia

Las playas de Río son más que arenas y olas; son el reflejo de la cultura carioca en cada barrio. Leblon, el más exclusivo, se caracteriza por su ambiente sofisticado y tranquilo, ideal para quienes buscan un refugio chic con restaurantes de alta cocina y boutiques de diseño local.

Justo al lado, Ipanema vibra con un espíritu bohemio y cosmopolita. Sus calles están llenas de galerías de arte, cafés y tiendas que marcan tendencias. Aquí, el famoso "Posto 9" es el epicentro del movimiento cultural y social, donde se mezclan la moda, la música y el activismo.

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Copacabana, quizá la playa más icónica, es un desfile constante de energía y diversidad. Su paseo marítimo, con su mosaico en blanco y negro, es escenario de eventos internacionales y fiestas memorables. Es el corazón palpitante de Río, donde turistas y locales se encuentran para vivir la alegría carioca en su máxima expresión.

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Finalmente, Barra de Tijuca ofrece un paisaje más extenso y menos concurrido, perfecto para los amantes del surf y los deportes al aire libre. Con su ambiente relajado y moderno, esta zona se convirtió en el destino preferido para quienes buscan lujo y naturaleza en equilibrio.

Arte y color en cada lugar

El Jardín Botánico de Río de Janeiro es un oasis de paz y elegancia, donde la naturaleza se convierte en la principal protagonista. Fundado en 1808, alberga más de 6,500 especies de plantas, muchas de ellas exóticas y endémicas, además de senderos que invitan a paseos contemplativos entre palmeras imperiales, orquídeas y lagunas serenas. Es el lugar perfecto para quienes buscan un refugio verde con un toque de historia y sofisticación.

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A poca distancia, la Escalera de Selarón es una explosión de color y creatividad urbana que conquistó el mundo. Esta obra del artista chileno Jorge Selarón está compuesta por más de 2000 azulejos de cerámica traídos de diferentes partes del planeta. Ubicada entre los barrios de Lapa y Santa Teresa, la escalera es un símbolo de la diversidad cultural y la expresión artística que define a Río. Un sitio ideal para fotografías icónicas y para sentir el pulso auténtico de la ciudad.

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Estadía inolvidable

En el encantador barrio de Leblon, el Sheraton Grand Rio Hotel & Resort (@sheratonrio) posee una ubicación privilegiada, ya que es el único hotel con acceso exclusivo a la playa. Con 538 habitaciones con vista al mar, cuenta con cuatro opcio-nes gastronómicas, como el italiano Bene, la churrasquería Casarão, el restaurante de la piscina Casa da Cachaça y el sofisticado restaurante francés L’Etoile, que acaba de renovar su carta diseñada por el chef Juanjo García Molina en colaboración con Jean Paul Bondoux, y fue recomendado por la Guía Michelin 2024. “Además, el hotel tiene spa, salón de belleza, tres piscinas climatizadas (una infantil), canchas de tenis, gimna-sio y Kid’s Club. Somos la mejor opción para que las familias disfruten de la ciudad”, dice Karen Ortiz, directora de Ventas y Marketing. Entre las novedades de este año, reinauguraron el espacio Club Lounge, que brinda opciones de gastronomía y bebidas las 24 horas, desayuno exclusivo. y áreas para descanso y trabajo.

D.R.
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Río de Janeiro es, sin duda, una ciudad con capacidad para reinventarse sin perder su esencia. Un destino que invita a vivir cada momento con estilo, pasión y una conexión profunda con la cultura brasileña.