
Modo de empleo
Usar una prenda veraniega y otra invernal juntas es el truco de media estación que vas a amar.
Ahora que las temperaturas van subiendo un poco, empieza la resistencia a guardar nuestras botas favoritas. Sin embargo, comenzar a sacar algunos vestidos nos da ilusión. La buena noticia es que se puede tener todo (bueno, al menos en este caso) ya que la sencilla fórmula de unas botas y un vestido de verano resuelve la mayoría de los dilemas de looks entre temporadas, haciendo que la transición sea súper fácil.
Un minivestido de cuello halter tiene un estilo año 2000 que hace perfecto match con botas holgadas al estilo Marant. Si tu caballito de batalla es el vestido lencero, llevarlo con botas moto y un suéter holgado es la solución para llevarlo en la vida diaria sin necesidad de esperar a tener una fiesta de primavera.
No hay dudas de que las texanas, largas o cortas se llevar de maravillas con vestidos. Sobre todo para usar en recitales o festivales larguísimos. Son cómodas, derrochan onda y se usan todo el año.
Para que puedas visualizar los mejores estilismos, te dejamos algunas combinaciones que no fallan jamás.
Con botas alta costura

Para todas aquellas que se hayan animado a las botas altas con glitter, piedras y más, la buena noticia es que sí, se pueden seguir usando. No vamos a esperar una mega fiesta para llevarlas. Con vestidos vaporosos, con vuelo o con un minivestido de corte recto para ir directo de la oficina al bar de tragos.
Con botas estilo equitación

Este estilo de botas puede pecar de conservadora o falta de gracia. Pues no. Lejos de los pantalones para montar, los vestidos cortos son un gran compañero. Con accesorios como pañuelos o cinturones anchos, el estilismo queda súper canchero.
Con botas biker

Si hay botas que quedan increíble con un vestido híper femenino, son estas. Faldas de encaje, con vuelo, y un toque de cuero, nada puede fallar.
Con texanas

El vestido boho y en encaje son sus mejores amigos. No hay dudas. Para despojar a los vestidos de este tipo de su estilo naif, unas botas cowboy serán el mejor complemento. Ese mismo vestido que llevamos con ojotas o sandalias los días de calor, se casan perfectamente con las botas vaqueras que nos acompañaron todo el invierno.
Con botas de caña ancha

Su estilo coquetea con el rock y con la sofisticación. Femeninas y poderosas estas botas admiten todos los largos: midi, cortísimo e incluso largo. Jugar con el volumen es la clave para equilibrar una silueta de este tipo.
Con botas bucaneras

ConLas amantes de la moda no podemos vivir sin ellas. Son un derroche de sensualidad, femeninas y súper sentadoras. Muestran apenas un poco de piel y nos abrigan en invierno. En verano o en las noches de fiesta, un short cortísimo o un minivestido son más que suficientes para portar un lookazo sin demasiado esfuerzo.
Con botinetas

El vestido camisero es uno de lo más adecuados para llevar botas cortas, sin embargo los que tienen un largo por debajo de la rodilla crean una proporción ideal para ellas.
Un vestido cortísimo también, por supuesto. Y si es de encaje las botas cortas le darán un estilo más informal que nos permitirá llevarlo de día con una chaqueta de cuero o denim.