
ELLE hit
Vestidos, faldas, camisas y hasta accesorios. El print que todo lo invade se lleva así.
Los polka dots están de nuevo entre nosotras. Lo confirman las pasarelas de Milán y París, el street style y por supuesto las alfombras rojas, incluso las locales. El auge es visible en vestidos fluidos y en equipos pero también en accesorios como zapatos, medias o pañuelos.

El fenómeno combina tradición y reinvención: los lunares están reinterpretados en tamaños variados, desde micro prints hasta formatos XXL, y el estampado se muestra versátil en prendas sueltas o en total look. Diseñadores y marcas incorporan el motivo en prendas de fiesta y en básicos diarios, y esa mezcla explica por qué el print recupera protagonismo.

Entre las Claves que explican el regreso están el maximalismo inspirado en los años 80, la apuesta por vestidos midi y largos con volumen y la combinación del motivo con nuevas paletas de color. La tendencia no solo llega de las pasarelas, sino que gana presencia comercial: cadenas como Mango y Zara incluyen novedades con lunares y el mercado ofrece desde vestidos de fiesta hasta tops para llevar en la diaria.

En las pasarelas 2026, los lunares se vieron en firmas como Elie Saab, Ermanno Scervino y Vetements, donde el estampado se presentó tanto en blanco y negro como en tonos marrón, azul y rosa pastel. La lectura de los diseñadores incluye desde gasas ultraligeras hasta jacquards estructurados.

El street style replicó esa diversidad: blusas, faldas midi y vestidos con lunares funcionan en looks cotidianos, y las mezclas con denim, cuero y cuadros muestran su versatilidad.

El vínculo con imágenes icónicas también impulsó el regreso: Diana de Gales lució un vestido blanco y negro de Victor Edelstein en Ascot en junio de 1988, una referencia recuperada por influencers y diseñadores que conectan pasado y presente en la temporada.
El vestido sigue siendo la forma más directa de llevar la tendencia, y las propuestas abarcan desde vestidos midi cruzados hasta vestidos largos con volados.

Mango aparece en las selecciones de temporada con vestidos y complementos en print de lunares, y cadenas como H&M y Zara ofrecen versiones accesibles; la presencia comercial confirma que el print no es una nota de pasarela sino una oferta para el armario real.
Los estilismos apuntan a movernos un poco del minimalismo y a levantar un poco los looks que en invierno tienen la facilidad de caer en marrones, negros y grises.
Para las que todavía sienten que este estampado es demasiado, lo ideal es incorporar lunares pequeños, en algún accesorio o incluso en una camisa en tonos oscuros. No todo es blanco y negro.
Estos son algunos de nuestros looks favoritos para que te inspires.