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En sus mil variantes, la pieza hit del momento
Esta temporada recuperó protagonismo por su versatilidad y capacidad para transformar equipos y darle este toque sofisticado que tanto amamos.

El mocasín, con raíces en el calzado tradicional, reaparece esta temporada con pequeñas modificaciones que lo adaptan a la calle y a la oficina. Las siluetas mantienen la esencia pero incorporan detalles contemporáneos: cordones sustituidos por hebillas, plataformas discretas y suelas más estructuradas que le dan un aire renovado sin perder la comodidad que los caracteriza.

Con prendas variadas: desde pantalones sastreros a faldas midi y vaqueros. Esa capacidad de diálogo con distintas piezas es lo que los vuelve eternos y atemporales a pesar de sus toques distintivos año tras año.

El mocasín funciona como puente entre lo formal y lo cotidiano. Y es una pieza que no resigna comodidad a la hora de vernos súper elegantes.
El modelo clásico y moderno de la firma Cappio para elevar un estilismo simple y adaptar al día y la noche.

Los modelos más vistos en street style y pasarelas muestran acabados en cuero pulido, gamuza en tonos neutros y detalles metálicos que aportan un punto de interés sin sobrecargar el estilismo. Además, las opciones con suela grip ofrecen una lectura más casual y urbana, mientras que las versiones planas clásicas mantienen un tono más elegante.

El regreso del mocasín también se observa en la adopción por parte de quienes buscan prendas funcionales: su empeine cerrado y estructura simple garantizan resistencia y una estética limpia que favorece múltiples usos a lo largo del día.

Es una manera simple de estar impecable y cómoda las 24 horas. La buena noticia es que no solo se lleva con un jean gastado, también se lleva de maravillas con jogging tipo sastrero o el clásico Adidas y un blazer oversize. Este tipo de estilismos permite mezclar prendas deportivas y urbanas generando looks disruptivos cómodos y modernos a la vez.

Para quienes prefieren una estética más clásica, los mocasines con costuras a la vista y suelas finas siguen siendo una opción infalible; para las que buscan modernidad, las propuestas con combinaciones de texturas y elementos metálicos marcan la dirección.

Es un calzado democrático: se adapta a distintos cuerpos y estilos. El efecto inmediato en los armarios es evidente: piezas antiguas encuentran una segunda vida combinadas con mocasines y prendas actuales. Esa capacidad de reconciliar pasado y presente explica, en buena medida, por qué este calzado recupera su lugar en la agenda de la moda.

En definitiva, el mocasín vuelve a consolidarse como un aliado del vestidor por su mezcla de practicidad y estilo.

Puede llevarse con medias cortas, polainas, tobillos a la vista, medias de colores o pantalones de cuero. El resultado siempre nos lleva al adorado estilo simple y chic de las parisinas o las danesas, sofisticadas sin esfuerzo.