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Las faldas transparentes, ícono de los 90, vuelven a desafiar el invierno con estilo. Los diseñadores las reinventan, combinando texturas y capas para un look audaz.
Hay prendas que definen una época, y la falda transparente es, sin duda, el sello de estilo de los años 90. Inmortalizada por Kate Moss, esta pieza regresa temporada tras temporada a revolucionar nuestros equipos de invierno.
A pesar de que su audacia puede generar dudas, los grandes diseñadores siguen apostando por ella, convirtiéndola en un básico de culto que derrocha actitud.
Esta temporada, la moda derriba el mito de que las transparencias son solo para el calor. Con las combinaciones correctas, podés crear desde conjuntos minimalistas hasta propuestas de estética bohemia muy chic. ¿El frío? Un detalle secundario para una prenda que sigue invicta.
Inspirate con estas cinco versiones para sumarla a tu placard con estilo y total facilidad

Dar el primer paso con la falda transparente es más fácil si elegís la pieza adecuada. En lugar de un diseño totalmente translúcido, buscá opciones que jueguen con texturas y patrones: los lunares, los motivos florales o los encajes bordados son perfectos para suavizar la transparencia y desviar la atención de forma estratégica.
¿El truco de estilismo definitivo? Ponete un pantalón corto debajo para ganar comodidad, combinalo con una remera básica

La superposición es, sin duda, la forma más elegante de sumarse a esta tendencia de manera sutil. La clave está en generar volumen a través de pliegues, capas o una sobre falda tipo bufanda —preferentemente de encaje— sobre unos pantalones o medias con textura.
Para coronar este look solo es necesario sumar zapatos chatos que no se roben el protagonismo.

Esta propuesta es la alternativa perfecta para esos días en los que querés lucir espectacular, salir de la zona de confort y demostrar que el frío también se puede combatir con mucho estilo.
Chloé dictó la pauta con faldas largas de tul que son pura poesía en movimiento. Gracias a un juego estratégico de capas y volados, estas prendas logran un efecto etéreo y sensual sin necesidad de revelar demasiado.
La combicación ganadora incluye chaquetas que aporten volumen y textura y maxi botas.

Una chaqueta o abrigo largo, por debajo de la cadera es la prenda que equilibra a la perfección las faldas vaporosas, translúcidas y con gran movimiento, como una opción sofisticada para los meses fríos.
En su desfile Prêt-à-porter invierno 2025 Chanel ya había mostrado esta tendencia con una falda fluida con volados en tono negro, combinada estratégicamente con una clásica chaqueta de tweed y botas de taco alto.
Un año más tarde, esta estética tan seductora como sobria, se consolida en las pasarelas de otras marcas, como la japonesa Ujoh.

Para quienes se animen a integrar una prenda tan determinada empujando los límites, no hay nada como los estilos opuestos.
La idea es combinar la sofisticación de la falda transparente con piezas super relajadas, como remeras o sweaters o camperas XL.
El conjunto crea una silueta moderna, sin excesos, que se puede llevar, incluso, con zapatillas o borcegos.