
Moda
El diseñador italiano Luca Magliano intervino la mítica zapatilla Panenka, de VEJA, en una cápsula que convierte al fútbol en lenguaje de autor.
En el año del Mundial, la colaboración entre VEJA y Luca Magliano llega para demostrar que la tendencia blokecore también puede ser intelectual. El diseñador italiano, que viene de sacudir la sastrería en Milán con su mirada sobre la masculinidad y el realismo poético, intervino el modelo Panenka, de Veja, en una cápsula que aterrizó en febrero en nuestro país. Desde este mes, se consigue en tiendas seleccionadas de Jazmín Chebar y Neighborhood Shoe Sound.
La Panenka es, esencialmente, nostalgia pura: una zapatilla que recupera la forma de los botines vintage de los 70 para llevarlos al asfalto. Con costuras matelassé y una lengüeta dentada, Magliano logra que el cuero orgánico se sienta como una prenda de archivo.
En una charla con ELLE, el diseñador explica: “El fútbol es un objeto cultural muy potente, un deporte profundamente popular. Está en todas partes en Italia, en la memoria colectiva de muchas generaciones. Nos interesaba trabajar con esa energía, con algo que pertenece a la gente”.
En esa línea, Magliano decidió intervenir la zapatilla sin alterar su estructura original, concentrando su firma en un detalle: tres juegos de cordones que envuelven el zapato con una lógica propia. “Siempre nos interesa transformar lo funcional en algo expresivo”, explica. “Atar, envolver, anudar: en nuestro universo estos gestos pueden convertirse en ornamentos. La presencia exagerada de los cordones tiene algo muy gráfico, pero también emocional. Los colores remiten al universo de las figuritas Panini, a los recuerdos de infancia ligados al fútbol y al juego”.

Más allá del gesto estético, la colaboración se sostiene sobre una afinidad de valores. Desde su fundación en 2004, VEJA construyó un modelo pionero basado en materiales trazables y en una cadena de producción con impacto social: caucho silvestre amazónico, algodón agroecológico del noreste de Brasil y Perú, y cuero del sur de Brasil y Uruguay.
Bajo el filtro Magliano, esa ética se traduce en un resultado puramente estético y sofisticado. “Trabajar con una marca como VEJA, que es pionera en poner la producción ética en el centro de su modelo, cambia inevitablemente la forma en que uno piensa el diseño. La sostenibilidad deja de ser un discurso y pasa a ser una condición real del proceso creativo. Creo que en algún momento todos vamos a estar obligados a diseñar dentro de parámetros sostenibles, y empezar a hacerlo ahora no solo es un privilegio, sino también una oportunidad para repensar cómo creamos”, reflexiona el diseñador. La Panenka de VEJA x Magliano no llega para imponer una tendencia, sino para completar un uniforme personal. Es esa pieza que entiende el lenguaje de la calle y el diseño de autor, recordándonos que hoy, la verdadera sofisticación es la que no necesita esforzarse.
En 2004, los amigos franceses Sébastien Kopp y François-Ghislain Morillion, fundadores de VEJA, viajaron a Brasil con la idea de reinventar el proceso productivo de un artículo icónico para su generación: la zapatilla. Su misión era repensar cada paso de la fabricación, desde el abastecimiento hasta el producto final, con un fuerte énfasis en el impacto positivo.

VEJA supervisa cada etapa del desarrollo de sus productos, utilizando algodón agroecológico del noreste de Brasil y Perú, proveniente de comunidades campesinas, caucho silvestre amazónico y cuero del sur de Brasil y Uruguay. Además, ha sido pionera en una cadena de producción sostenible que utiliza PET reciclado, fabricado a partir de botellas de plástico postconsumo y sin uso de agua.
La marca también se enfoca en desarrollar nuevos materiales y tecnologías, mejorando constantemente sus procesos con una visión global del negocio. Su distribución en el mercado brasileño comenzó en 2013, ampliando la presencia de la marca, ya consolidada en Europa, Asia y Estados Unidos.
Luca Magliano es fundador de su firma homónima y parte de una nueva generación de diseñadores italianos que redefinen la escena contemporánea. Su trabajo explora la sastrería desde una lógica deconstruida y propone una mirada sensible sobre la masculinidad actual, atravesada por la humanidad, la imperfección y una estética de realismo poético. En 2023 fue distinguido con el Karl Lagerfeld Prize del LVMH Prize, uno de los reconocimientos más relevantes para diseñadores emergentes a nivel global.
La colaboración SS26 dialoga con la identidad de VEJA desde esa misma coherencia conceptual: una unión entre funcionalidad, ética y narrativa de autor.