
Mini repo
En una visita reciente al país, charlamos en exclusiva con la talentosa y carismática top model brasileña.
El verano porteño se vistió de ángel. Victoria’s Secret celebró un exclusivo evento en su tienda de Alto Palermo, junto a la icónica supermodelo Adriana Lima.
Desde su incorporación a la familia Victoria’s Secret, en 1999, Adriana fue mucho más que un rostro emblemático: protagonizó campañas mundiales en categorías que van desde lencería y sport hasta fragancias, y desfiló en 20 ediciones del Victoria’s Secret Fashion Show, convirtiéndose en la modelo con mayor trayectoria en la historia del desfile. Un récord que no solo habla de constancia, sino de magnetismo y disciplina.
Entre flashes y fanáticos, la top brasileña se mostró cercana, reflexiva y profundamente agradecida. Conversamos con ella sobre moda, perseverancia y las lecciones que la convirtieron en un ícono.

—¿Cómo manejás las presiones y expectativas en esta industria?
—Creo que haber sido modelo por tantos años me trajo algo muy positivo, que es la experiencia. Personalmente, intento que las presiones no definan quién soy.
—¿Qué consejo le darías a las chicas que quieren ser modelo?
—Conozcan quiénes son, trabajen duro y cuiden su salud mental. No deben ponerse tristes si quieren trabajar con cierto fotógrafo, o en determinada revista, o hacer una campaña y eso no sucede. Van a haber muchas oportunidades. No deben preocuparse, tienen que ser pacientes y confiar en ustedes mismas.
—¿Tuviste momentos en los que enfrentaste obstáculos y pensaste en seguir otro rumbo?
—Honestamente, dejarlo todo nunca fue una opción. Mi profesión me ayudó a ser más creativa. Realmente, amo lo que hago.

—¿Qué lecciones aprendiste al ser un ángel de Victoria’s Secret durante tantos años?
—Ser parte de esta familia me ayudó a fortalecer mi seguridad, no solo en mi carrera, sino como ser humano. Aprendí a ser fuerte, disciplinada y trabajadora. Amo Victoria’s Secret y lo que representa para las mujeres. Soy fan de la marca.