
Personajes
Lo entrevistamos en Grasse, Francia, durante la cosecha del jazmín grandiflorum (el ingrediente estrella de Chanel N°5). Entre la memoria olfativa y la curiosidad creadora, la "nariz" de la maison nos reveló los secretos de su oficio.
Herencia, audacia y modernidad conviven en las creaciones de Olivier Polge, el perfumista-creador de Chanel. Tras suceder en 2015 a su padre -el reconocido Jacques Polge- como cuarta nariz de la maison, no solo concibe fragancias sino que compone verdaderas sinfonías aromáticas.
ELLE ¿UNA “NARIZ” NACE O SE HACE? ¿SE REQUIERE TENER UN DON?
OLIVIER POLGE No, no (se ríe). Creo que es algo que se puede entrenar. No es cuestión de sentirse mejor que los demás ni tener mejor olfato; se trata básicamente de entrenar la memoria. El primer problema al formarse como perfumista es tomar conciencia del sentido del olfato que, en definitiva, es un sentido a menudo inconsciente. Así que hay que ser más consciente de los olores que nos rodean, porque en nuestro interior todos tenemos un enorme “archivo de olores”. Es esa misma experiencia que todos hemos tenido en algún momento: ir caminando por la calle y, de repente, percibir un aroma que no habíamos sentido en diez años. Y entonces nos damos cuenta de que lo recordamos muy bien. Esa memoria está dentro de todos nosotros.
ELLE TRATÁNDOSE O DE MEMORIA OLFATIVA, ¿QUÉ AROMAS LE RECUERDAN A SU INFANCIA?
O.P. El olor de los veranos en la Provence. Aunque vivía en París, pasaba las vacaciones con mis abuelos, en el campo, cerca de Aviñón. Allí todo olía a hierbas, tomillo, salvia y flores de siempreviva. Son recuerdos olfativos que me acompañan siempre.
ELLE ¿EXISTE UN MÉTODO PARA CREAR UN PERFUME?
O.P. No hay un protocolo fijo. Prefiero pensar que lo esencial es tener una mente curiosa y creativa. Y como resultado, encuentras inspiración en todo lo que te rodea.
ELLE ¿Y POR DÓNDE SE EMPIEZA?
O.P. A veces se comienza con un solo ingrediente; otras, con tres o cuatro notas que juntas despiertan una idea. Incluso los perfumes muy complejos suelen nacer de una fórmula sencilla de pocos elementos: una idea fuerte contenida en cinco o diez ingredientes.
ELLE ¿CUÁLES SON SU NOTAS PREFERIDAS?
O.P. Es una pregunta que me hacen frecuentemente. Idealmente nombraría muchas, pero cada creación demanda algo distinto. Prefiero no encerrarme en una sola respuesta porque lo que más me gusta es la posibilidad de combinarlas.

ELLE ¿QUÉ LE TRANSMITIÓ SU PADRE (JACQUES POLGE) A NIVEL PROFESIONAL Y HUMANO?
O.P. Es algo muy especial porque, aunque tenemos la misma profesión, para mí lo importante es lo personal. Nos guste o no, siempre somos, en cierta medida, producto de la familia en la que crecimos. Mi padre me inculcó el gusto por las artes en general y, en consecuencia, la curiosidad.
Creo que uno de los pocos consejos que me dio fue que siempre mantuviera la curiosidad y que nunca dejara de interesarme por diferentes cosas, más allá del perfume.
ELLE ¿PREFIERE HACER PERFUMES MASCULINOS O FEMENINOS?
O.P. Me da lo mismo. De hecho, hoy esas fronteras son cada vez más difusas (e incluso cada parte se está acercando un poco más a la otra). Hay un gusto entre los hombres por fragancias cada vez más envolventes que hace décadas se asociaban con el universo femenino. A nivel creativo, ambos territorios son igualmente interesantes.
ELLE ¿ES CIERTO QUE A LOS 20 AÑOS QUERÍA SER MÚSICO?
O.P. Lo era cuando terminé la escuela, pero empecé a estudiar Historia del Arte. ¡Ah, sí... me apasionaba (y apasiona) la música! Siempre he sido un “músico de domingo”.
ELLE ¿Y QUÉ PASÓ DESPUÉS?
O.P. Como estudiaba Historia del Arte e iba mucho a museos y bibliotecas, llegó un momento en que quise hacer “cosas de verdad”. Casi que hasta deseaba trabajar con las manos. Así que un verano hice varias prácticas y pasantías -entre ellas, una en el laboratorio de mi padre-, y ahí fue cuando me di cuenta de que me gustaba mucho la perfumería y sentí que quería dedicarme a eso. Además de las prácticas, tuve como un año más de formación, y entonces volví a ver a mi padre para decirle que iba a dejar la universidad, pero que me ayudara a formarme como perfumista.
ELLE ¿Y CUÁNTO TIEMPO LE LLEVÓ “GRADUARSE”?
O.P. Fue un proceso bastante largo. Tuve la suerte, gracias a la participación de mi padre en la industria, de hacer muchas prácticas. Realmente aprendí el oficio en el trabajo. Además, los dos primeros años estuve en Grasse -en una empresa que ya no existe-, donde había un perfumista mayor y con mucha experiencia que me enseñó todas las materias primas.
Después fui a estudiar a Suiza, luego a Estados Unidos y, poco a poco, llegó el momento en que empecé a trabajar... Quizás el ejercicio de la profesión no fue tan rápido como el de alguien con más trayectoria en el oficio, pero en cualquier caso, creo que en promedio, la formación de un perfumista dura entre cinco y diez años.

ELLE DE TODAS SUS CREACIONES PARA CHANEL (MÁS DE 25 FRAGANCIAS), ¿CUÁL ES SU FAVORITA?
O.P. No puedo responder a eso, porque no lo sé. Y además, no es fácil juzgar el propio trabajo.
Bleu de Chanel L'Exclusif es la última obra de Olivier Polge. Una fragancia masculina amaderada, ambarada y aromática que traspasa límites y cuestiona el statu quo de la perfumería. Se desarrolla en torno de la lavanda y presenta notas de cedro y sándalo, ámbar con cuero y de resinas del ládano de cistus.