
Bienestar
Amatista, cuarzo, piedra lunar... hermosas piedras con múltiples propiedades invaden las tiendas de productos holísticos. ¿Qué cualidades atribuirles? ¿Cómo elegirlas? Se lo preguntamos a una profesional.
No es una novedad: las piedras nos hacen bien. Desde collares de ámbar o pulseras de jade traídas de nuestros viajes, el atractivo de las piedras sigue vigente. Pero, ¿por qué no llevarlo al siguiente nivel?
Si puedes hacer coincidir la «magia» de las piedras con tu signo del zodíaco, quizá valga la pena echar un vistazo a sus propiedades asignadas, para elegir la mejor piedra (o el mejor cristal), en función de lo que quieras resolver.
A continuación, Morgane, del sitio asociado Sisters Astro, una profesional de la litoterapia, nos cuenta más sobre la elección de las piedras y sus beneficios.
Ante que nada, Morgane aclara su posición sobre la litoterapia: «No se considera una ciencia, sino parte de un enfoque holístico e intuitivo para calmar el alma y la mente». De hecho, el uso de piedras y cristales en la vida diaria y en la práctica espiritual tiene como objetivo «armonizar el cuerpo, la mente y las emociones».
La experta añade que «cada piedra, por su composición química y su vibración, actúa sobre nuestro equilibrio interior». Los beneficios dependen de la sensibilidad de cada individuo, pero también de la práctica asociada a la litoterapia (meditación, equilibrio de los chakras, incluso brujería en algunos casos).
Los usos más comunes de las piedras y los cristales son ayudar a dormir bien, reducir el estrés y la ansiedad y aumentar la confianza en uno mismo. Morgane señala que las piedras «también pueden ser ideales para el anclaje (estar en el momento presente) y la elevación espiritual».

Para discernir entre la enorme cantidad de piedras que podemos encontrar, hay dos técnicas principales -según Sisters Astro- para ayudarle a elegir.
La primera es usar la intuición: la fundadora de Sisters Astro explica: «A menudo se dice que no elegimos las piedras, sino que ellas nos eligen a nosotros».
«Podemos sentirnos atraídos por una forma, un color o la energía que desprenden», sobre todo cuando las sostenemos en la mano. El aspecto físico puede ser decisivo para algunas personas, y lo ampliamos más adelante.
La segunda consiste en centrarnos en nuestras necesidades: también en este caso, la experta subraya la importancia de interesarse por lo que se quiere hacer con la piedra o gracias a ella, antes de pasar a la fase de compra. Recién luego decidir qué piedra será la más adecuada según su descripción y sus beneficios.
En lo que respecta al aspecto físico de la piedra, puede estar en bruto o trabajada (por ejemplo, pulida). Confía en tus sentimientos, pero:
Hay varias piedras a las que se atribuyen propiedades que pueden aliviar el estrés, el nerviosismo o la ansiedad. Morgane recomienda piedras de color claro, como:
Añade que «las piedras protectoras como la labradorita y la hematita pueden protegernos de las energías externas». tendrían la energía adecuada para ayudar a reenfocarte y atraer apoyo. Por último, para «una protección aún más fuerte», Morgane cita la turmalina.

Es necesario un poco de mantenimiento. Para utilizar tus piedras y cristales lo mejor posible, es necesario limpiarlos (sobre todo si se han utilizado para absorber emociones negativas) y luego recargarlos.
Para limpiarlas las dos soluciones más sencillas son:
Finalmente, para recargarlas: