
Tendencia 2026
Las pasarelas lo propusieron y las calles lo confirmaron. Los polka dots ya están aquí.
Tienen algo de ritmo, algo lúdico y hasta un toque de humor. Nos transmiten sofisticación y nos llevan a aquel vestido inolvidable color chocolate con lunares blancos que llevaba Julia Roberts en Pretty woman. ¿Cómo no amarlos?

La historia cuenta que los polka dots (su nombre viene del furor por el baile polka en el siglo XIX) adquirieron ese nombre porque las casas textiles empezaron a bautizar estampas con nombres que evocaban la novedad del momento, el baile alegre que se expandió y que encontró sintonía en este print joven y optimista.

En Argentina y en España los llamamos lunares, y nos remiten directamente al flamenco, el baile, el movimiento y la fiesta (ya tenemos una primera razón para querer conservar alguna pieza a lunares en nuestro vestidor).

Su repetición genera una cadencia, un ritmo al que asociamos directamente con la frescura y el desenfado.

Si repasamos un poco su paso a través de las décadas, encontramos que en los años '30, los lunares aparecen discretamente en sedas y cortes al bies; en los '40 y '50 acompañan cinturas definidas;

en los '60 se vuelven un poco más pop; en los '80 se sobredimensionan y se vuelven gráficos; en los '90 parecen alejarse pero no desaparecen; en los 2000 regresan con algo de nostalgia; en los 2010 y 2020 buscan reminiscencias vintage con toques actuales y finalmente hoy adoptan todo tipo de formas, colores y más.

En nuestro repaso por las pasarelas y las calles nos encontramos con looks que llevan esta estampa en todas las prendas. Pañuelos, tops, zapatos, vestidos, pantalones, ¡y hasta en las uñas!

Dejamos esta recorrida para que fiches los estilismos y te inspires a la hora de crear tu propio look.

Este 2026 se llevan de una forma súper personal. Con formatos combinados, en diferentes tamaños, en looks de pies a cabeza o en mínimos detalles.